¿Qué es el bitrate de un vídeo?

En este blog, cada vez que hacemos una revisión de una cámara, hablamos de algo llamado bitrate. Y la verdad es que detrás de esa palabra tan rara y que puede parecer arcana hay algo bastante sencillo. Veamos qué es el bitrate y por qué importa a la hora de elegir cámara.

De flujos va el asunto

Esto es un flujo. Aunque no es el tipo de flujo del que queremos hablar aquí. Imagen por Wagner T. Cassimiro.
Esto es un flujo. Aunque no es el tipo de flujo del que queremos hablar aquí. Imagen por Wagner T. Cassimiro.

Un vídeo digital no es otra cosa que un archivo. Y ese archivo se graba a partir de datos captados por un sensor. Podríamos estar hablando de un chorro o un flujo de información que va casi directo del sensor a la tarjeta de memoria, pasando por otros componentes como procesadores digitales de señal, etcétera.

Ese flujo de información debe ser bien soportado por todos los componentes de la cámara, dado que todo el conjunto será capaz de procesar lo que sea capaz de procesar el menos potente. Los conceptos de ancho de banda y throughput es importante aquí: podemos captar vídeo 4K si queremos, pero si el procesador no es capaz de, bueno, procesarlo, de poco sirve. También podemos captar vídeo que no llega a ser HD y que el procesador esté mucho tiempo ocioso, lo cual tampoco es conveniente. Es ideal que todo esté compensado.

El concepto de bitrate de un vídeo está íntimamente relacionado con los anteriores: se trata de la cantidad de información capturada y procesada, y transformada en un vídeo, en relación al tiempo. Si la cámara es capaz de procesar 45 megabits cada segundo, el vídeo final tendrá un bitrate máximo de 45 megabits por segundo (como es el caso, por ejemplo, de la GoPro HERO4 Silver).

En resumen: el bitrate es la cantidad de información de un vídeo en relación al tiempo.

La verdadera importancia del bitrate

Cuando hablamos de cámaras de acción muchas veces nos guiamos más por cómo vemos los vídeos que por los números puros y duros. Y es normal: a nosotros nos sirve con que el vídeo se vea bien o muy bien. Es por eso que realmente muchas veces quedamos contentos con vídeos a bitrates reducidos como 11 megabits por segundo (que es lo que entrega, por ejemplo, una SJ4000).

Pensemos que la versión en alta definición de Teledeporte de RTVE, que emite H.264 a 1080/25i si no recuerdo mal (algún día explicaremos el significado de esa i), usa apenas 8 megabits por segundo. Sin embargo el vídeo FullHD a 60 frames por segundo de la GoPro HERO4 Silver utiliza hasta 45 megabits por segundo, que pueden alcanzar picos todavía mayores si usamos ProTune y hay mucho movimiento (luego ahondamos).

¿Importa el bitrate? Sí. Pero no lo es todo.

El códec importa también

Eso sí, el códec que utilice la cámara sí que es importante. El códec es el formato en que se codifica nuestro vídeo. Y es el que define también cuestiones como el tipo de compresión.

La mayoría de las cámaras de las que hablamos utilizan el códec H.264, con salvedades (algunas de las de menor gama usan el códec de QuickTime, y cuando grabas vídeo con una GoPro y ProTune activado la cámara genera vídeo con el códec Cineform). Al final muchos de estos códecs aplican algoritmos de compresión que se basan en que no todos los frames tienen no toda la información: únicamente los llamados key frames.

De ese modo únicamente los key frames contendrán toda la información de un frame, mientras que los demás únicamente guardan la información diferencial (es decir, lo que cambia de un frame a otro). Eso significa también que generalmente necesitamos, por tanto, un menor ancho de banda para transmitir el vídeo, aunque es importante que nuestra cámara pueda soportar picos, dado que si hay mucha información diferencial de un frame al siguiente, necesitaremos almacenar más información y, por tanto, el bitrate deberá ser mayor.

En movimiento: aquí sí que importa el bitrate

¿A que a nadie le gusta que se le pixele el vídeo? Siempre que no quiera que ocurra realmente. Imagen por Michael Rawle
¿A que a nadie le gusta que se le pixele el vídeo? Siempre que no quiera que ocurra realmente. Imagen por Michael Rawle

Las cámaras de acción tienen una peculiaridad: están preparadas y pensadas para ser usadas en movimiento. Y, como hemos explicado, cuanto más movimiento y más cambios haya entre frames, más información necesitaremos guardar.

Por esto es importante que una cámara sea capaz de manejar un cierto bitrate y que, además, use un códec eficiente para que tengamos la mayor calidad y ocupando lo mínimo posible. Mi elección personal siempre es H.264 y un bitrate de alrededor de 18Mbps.

Os pongo un ejemplo: la edición de 2015 del Festival de la Canción de Eurovisión, en RTVE, se vio totalmente pixelado debido al confetti. Os explico: en TDT muchas veces se emite con compresión estadística, que asigna un determinado ancho de banda a cada canal pero generalmente con un ancho de banda fijo. Cuando Mans Zelmerlow ganó lanzaron confetti, y de pronto todo se volvieron píxeles.

La cantidad de información a transmitir, debida al movimiento, fue mucho mayor de lo que pudo soportar el medio, por lo que la información tuvo que comprimirse demasiado, perdiendo mucha calidad por el camino. Y no queremos que eso nos pase en nuestros vídeos.

¿Por qué importa a la hora de elegir tarjeta de memoria?

Samsung ProVolvemos a poner encima de la mesa el concepto de ancho de banda: pongamos que tenemos una cámara que produce 45 megabits por cada segundo, pero que nuestra tarjeta de memoria es de clase 2 y no es capaz de garantizar la escritura de más de 2 megabytes (16 megabits) por segundo. Será bastante probable que el vídeo sufra de cortes o pixelaciones, o que se corrompa, dado que la tarjeta de memoria, simplemente, no puede dar más de sí.

Importa tener una tarjeta de memoria que sea capaz de soportar la máxima calidad que nuestra cámara de acción sea capaz de producir, dado que de ese modo estaremos seguros de no perder nuestras grabaciones. Ya sabéis que siempre recomiendo la Samsung Evo por relación calidad/precio, pero en cámaras de gama alta como una GoPro HERO4 Black quizá sería interesante pasar a una Samsung Pro, dado que dará mejor resultado.

Manu Mateos Autor

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